Se inventan nuevos estilos de cerveza continuamente, pero la historia nos dice que pocos de ellos sobreviven al ciclo de vida de siete años que se concede a muchos productos nuevos. Algunos superan la prueba del tiempo, pero no acaban de triunfar fuera de su país de origen y de algunos mercados de exportación específicos.
Ale espumosa australiana
Perfeccionada hace un siglo por la cervecería Coopers de Adelaida, esta ale suave pero gaseosa, muy atenuada y con ésteres (5,0-6,5% ABV) se elabora con maltas ligeramente tostadas y se fermenta con levadura de larga atenuación, lo que le confiere un carácter claro y chispeante.
California Common
En esta cerveza de color ámbar claro, con cuerpo medio (4,5-5,5% ABV) y notas de caramelo y tostado, fermentada con una levadura lager que puede trabajar a temperaturas más altas, tradicionalmente en recipientes de fermentación anchos y poco profundos, aparecen notas de grano. Conocida como “Steam Beer” durante la fiebre del oro americana, este estilo de cerveza estadounidense sin complejos prefiere los lúpulos antiguos a los lúpulos estadounidenses modernos, siendo el Northern Brewer uno de los favoritos.





